PAGARÉ: EL MEDIO MÁS EFECTIVO DE COBRO. ¿O NO?

Son innumerables las veces que hemos escuchado que alguien, por distintas razones suscribe o le suscriben un pagaré. Y es que éste último, ha sido elegido por los comerciantes, particulares y empresas, como el documento consentido para garantizar las diversas operaciones que realizan día a día, como pueden ser, los prestamos de dinero (mutuos), créditos, compra venta de mercancías, e incluso, la prestación de servicios.

Pero ¿qué es un pagaré? La Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito (Ley), define a los títulos de crédito como “los documentos necesarios para ejercitar el derecho literal que en ellos se consigna”. Es decir, un pagaré que, es un título de crédito, será ese documento que ampara una cantidad cierta de dinero, pagadera en una fecha o plazo determinado, en favor de alguien, y que podrá contener además, la obligación de pago de intereses, ya sean ordinarios o moratorios.

Lo realmente importante del pagaré, es la ejecutividad que les confiere el Código de Comercio (Código), en su Artículo 1391, derivada del reconocimiento del adeudo consignado en el texto dicho documento, lo que permite al beneficiario en un procedimiento judicial especial, como es la vía ejecutiva mercantil, embargar bienes suficientes que garanticen el monto no pagado y que consigna, en este caso, el pagaré. Es decir, permite asegurar (en mayor medida) la recuperación efectiva del adeudo.

Ahora bien, la característica especial de los pagarés, requiere igualmente que éste cumpla con los requisitos mínimos necesarios que la Ley exige para que sea considerado como un documento que trae aparejada ejecución, como lo son:

I.- La mención de ser pagaré, inserta en el texto del documento;

II.- La promesa incondicional de pagar una suma determinada de dinero;

III.- El nombre de la persona a quien ha de hacerse el pago;

IV.- La época y el lugar del pago;

V.- La fecha y el lugar en que se subscriba el documento; y

VI.- La firma del suscriptor o de la persona que firme a su ruego o en su nombre.

Sin alguno de estos requisitos, el pagaré pierde, entre otras características, la peculiar ejecutividad que lo caracteriza.

Otra característica fundamental del pagaré es la posibilidad de incluir, a un Aval, Fiador y/u Obligado Solidario, que será quien responda por la obligación de pago contraída a cargo del deudor, en caso de incumplimiento. Entonces, sin duda alguna, es indispensable conocer la capacidad de pago de nuestro deudor o cliente, para estar en posibilidades de identificar la necesidad o no de tener un un Aval, Fiador y/u Obligado Solidario en el pagaré; lo anterior se logra mediante la investigación patrimonial que se haga al deudor para determinar la capacidad de pago y alcances patrimoniales para responder en caso de incumplimiento; misma situación que debemos analizar respecto al Obligado Solidario.

En la actualidad, las diversas industrias han implementado tecnologías tan avanzadas que obligan a los comerciantes, particulares y empresas a buscar formas más practicas para documentar sus operaciones diarias; de ahí que se ha optado por la suscripción de pagarés, derivado de la fácil circulación de estos documentos. Sin embargo, y a pesar de la relevancia de los pagarés, los usuarios de estos, no siempre, buscan la mejor asesoría legal para su elaboración, pues basta con acudir a una papelería para adquirir un machote o guía de este documento, que es llenado sin orientación alguna, y en el mejor de los casos, tratando de interpretar las descripciones de los espacios en blanco.

¿Quién no tiene a algún conocido que tiene “pagarés” inservibles? ¿Quién no ha escuchado las platicas e historias monstruosas respecto a juicios ejecutivos perdidos o incobrables?

Sin duda la mayoría se identificó con estos cuestionamientos, por ser una constante en el día a día; lo que nos lleva al análisis del título de esta nota ¿Es o no el Pagaré uno de los medios más efectivos de cobro?

La respuesta es SI, siempre que se conozca la capacidad de pago del deudor, a través de una investigación comercial, y en su caso, de quienes suscriban el documento como Obligado Solidario, ya que de ello depende el éxito de la cobranza. Es así que sean estos los títulos de crédito más utilizados para documentar las diversas operaciones en el comercio, lo que ha obligado a nuestros legisladores, tribunales e impartidores de justicia a entrar en una mecánica de actualización y renovación constante.

Luego entonces, la relevancia de la investigación patrimonial radica en la información en la que constan los bienes con los que se pueda garantizar el adeudo, ya sean del deudor o del obligado solidario (aval / fiador), lo que permitirá determinar la necesidad de incluir uno o varios obligados solidarios, para hacer efectiva la obligación garantizada con este título de crédito.

Mi recomendación es contar siempre con una la debida asesoría legal para la elaboración o suscripción de algún título de crédito, como lo es un pagaré, disminuir en la medida de lo posible las operaciones de riesgo, conocer a tu cliente o deudor y realizar siempre una correcta investigación patrimonial, para tomar decisiones inteligentes; pues no basta con llenar datos de un machote o guía, a pesar de lo sano que llegare a ser o parecer un negocio.

En FLOCAR LAW, brindamos asesoría legal, realizamos investigaciones patrimoniales y contamos con amplios conocimientos en esta fina e importante área comercial, lo que nos permite ofrecer las mejores estrategias, de acuerdo a tus necesidades, para proteger y defender tu negocio y patrimonio.

Cualquier pregunta o comentario puedes escribirme a mi cuenta de Twitter personal en @fcarpioc o a mi cuenta de correo: fcarpio@flocarlaw.com.

Francisco Carpio Campos · Socio · FLOCAR LAW

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *